Mis vacaciones

Mi 'loser summer' sigue su curso, y esta tarde cojo un tren que me acercará a Alconchel de Ariza. Allí me voy. A escribir rodeado de moscas y casas de adobe (y cuando digo "casas de adobe" no me refiero a casas hechas con Photoshop, si no a esos ladrillos de barro de origen árabe).
Alconchel de Ariza. El pueblo de mis tíos. Ciento y pico habitantes. Dos tontos del pueblo y, del resto, uno de todo: una iglesia, un cura, una piscina, un frontón, una tienda, una fuente, un buzón, un contenedor y un bar .
En este pueblo he aprendido varias cosas que son de importancia en la vida: las hostias en bicicleta (orbea azul, para empezar) y las costras en las rodillas; el sabor de los primeros cigarros (escondíamos el tabaco en un tractor abandonado); que si te metes en un remolque de cebada, luego pica; que por la noche refresca; que los mayores son más fuertes; y a quitar un sujetador sin mirar (esto no lo asimilamos del todo).
Espero poder conectar el portátil al pilón de la plaza. Pero no prometo nada.
12 comentarios
Pablo -
...que aunque no es fácil comprender si vivir, que son esos veranos de looser la tierra de siembra adecuada para descubrir la humanidad que habita dentro de cada cual, lejos del cegador manto gris del cemento de la ciudad.
otro más -
otro de alconchel -
javi -
Pero aquí los días (como las collejas) son más largos.
piter -
javi -
Con los del pueblo no hablo de películas, no vaya a ser que me den collejas (aquí las collejas son más que allí).
Joder, qué ganas de meterme en un cine, hostia.
charly -
Los del pueblo dirían, "jodé el de logroño, se pasa el día hablando de películas"
lorena -
davismiles -
rubens -
Yo también deseo volver, Javi, algún día!4
Luk -
Laraima -